viernes, 15 de abril de 2011

Perpetua para Patti

“Yo no quiero entrar en querellas. Todos los días observamos que el Presidente Menem y
hombres de altos planos del Gobierno dicen: ‘No volvamos al pasado’, así que, ¿para qué
volver a los rencores?. No tiene sentido”. (L.A. Patti, al ser consultado por el secuestro y
muerte de los dirigentes peronistas Osvaldo Cambiaso y Eduardo Pereyra Rossi, en octubre
de 1990)

“Que digan que participé en la lucha contra la subversión, que digan que soy un
torturador; yo no lo niego. Pero no me acusen de chorro y de corrupto”. (Revista Noticias,
1996)

“¿Ustedes creen que hechos importantes se van a resolver sin una policía dura, sin
verdaderos interrogatorios? Si tratamos al delincuente con mano de seda, nunca vamos a
conseguir la condena”. (Clarín del 13 de abril de 1997)


El "¿extraño?" caso de Luis Patti





Patti, para quién no lo conoce bien fue un policía egresado de la escuela Vucetich en el año 1970, durante ese tiempo perteneció al círculo de Camps, patrullaba Escobar buscando delegados gremiales en las fábricas, desapareciendo y torturando. En 1982 fue sancionado por la propia policía por vejar y torturar un subalterno, no obstante sigue ascendiendo, recibiendo premios (incluso por su buena participación en 1989 durante el copamiendo de la Tablada) y en 1992 llega a comisario.


A partir de la década del '90 muta de paladín del orden dictatorial en participante de la vida democrática. Es baja en la policía en 1993 y en 1995 se desvincula por completo para asumir el cargo de intendente en Escobar, y es reelecto en 1999 -luego de su frustrado intento de presentarse como candidato a gobernador por el PJ-. Nuevamente candidato a gobernador en 2003, sacó el 12% de los votos. En 2005, de la mano de Hilda "Chiche" Duhalde logró ser elegido Diputado Nacional, cargo que no asumió ya que la Cámara de Diputados, por mayoría, sacó un dictamen para rechazarlo.


Si Patti hubiese asumido como Diputado hoy tendría fueros y su condena hubiese sido imposible. Mas allá de eso sorprende que este carnicero haya podido integrarse a la vida democrática una vez terminada la dictadura y su participación en ella. Hay otros caso también notables como por ejemplo Aldo Rico. Tipos que, además de tener un apoyo popular y acceder a cargos importantes de manera democrática, estaban tan convencidos de lo que hicieron y sabían que iban a tener tanta impunidad que no se borraron con el retorno de la democracia, sino que decidieron ser partícipes de la misma. Fueron protagonistas de un sistema que violentaron y que negaron permanentemente. Se erigieron representantes del pueblo cuando años atrás al Pueblo lo torturaron y lo desaparecieron. Ese es Luis Patti. Y esos somos nosotros. Nos torturaron los Patti, desaparecieron a nuestros hijos, hermanos, padres, vecinos, amigos y después lo votamos y lo elegimos como diputado o intendente.

Para eso sirve la memoria, no es para "revolver el pasado" como dicen algunos. Porque no la tuvimos, como sociedad nos equivocamos mucho, y nos seguiremos equivocando mientras los Patti sigan sueltos por ahí. Luis Patti ya no, ya está encerrado, donde tendría que haber estado desde hace mucho tiempo.



"Patti: Manual del buen torturador"
- CELS - Dossier del Centro de Investigación -



No hay comentarios:

Publicar un comentario