jueves, 28 de abril de 2011

"han pensado en lo antisistemico de la lucha por la tierra?" - PARTE 2

CAMINO A LA EMBAJADA

Nuestro Flaco no es como el Flaco de Feinmann. Es un Flaco puro, tierno, compañero en el dolor, un tipo de buen corazón. El Flaco de Feinmann es otra cosa, un político ventajero y vivaracho capaz de hacer cualquier cosa para juntar un poco de poder, hasta de convertirse en el Cabezón. Feinmann también es otra cosa, él es un filósofo y un intelectual, nos inspira, nadie dice que no. Es más, en este momento estamos poseídos por su espíritu que nos invita a escribir así, como subidos a una montaña rusa. Él lo sabe, leerlo es irresistible. Nosotros lo sabemos, escribir como él es fácil y nos garantiza el éxito. Lamentablemente, Feinmann, a diferencia de nuestro Flaco es un intelectual sin praxis. Nuestro Flaco es un intelectual, como Feinmann pero con praxis, por eso dejó su casa hace algunos años y ahora vive en una barriada de El Salvador y además estudia Teología es la universidad mas prestigiosa sobre el tema.

Nuestro Flaco es entonces, y para que no queden dudas, un intelectual con praxis. Factor fundamental que lo convierte en un ser excepcional, mejor que todos nosotros, que el Flaco de Feinmann y Feinmann juntos, que vos, que yo. Capaz que el Grigo se acerca a la cintura del Flaco o los talones. Es mejor por el simple hecho que conoce la cara de los pobres, sufre sus dolores, llora sus llantos, los abraza y los besa porque está ahí, donde no se animó a estar ni el cura Carlitos Mugica (como le dice Miguel Bonasso en Diario de un Clandestino, le dice Carlitos. ¿Por qué será? ¿Será por qué lo cree un pelotudo por creer en Dios? Que boludo este Bonasso. Prefiero creer en Dios antes que creer que Perón era socialista). Nuestro flaco está con el explotado y en contra de la explotación, y eso se lo va a decir a Cristina., tal vez Cristina ya lo sabe, por ahora nosotros no sabemos si sabe. Nuestro Flaco se hace uno con el sufriente, con el crucificado. Está abajo y a la izquierda. En una simple regla de tres hace muchos años hizo este cálculo: "Si estoy con los de abajo y a la izquierda, nunca puedo estar con los de arriba y a la derecha".

Apenas si llegó a avisarle a la Flaca, su novia. No le creyó, ¿Quién?, ¿Qué me decís, estás sobado?. ¿Y vas a ir?.
-Pero claro que no estoy sobado flaqui. Me han llamado de la embajada, al principio pensé que era alguien dandome pajas, pero no.
-Estas choyado mi amor, pero te amo. -Dijo la flaca por teléfono con esa dulzura que sólo una persona profundamente enamorada puede transmitir. El Herman se conmovió hasta las entrañas.
-Te amo flaqui, te dejo. Me esperan en la embajada en unas horas.


Salió nuestro Flaco de la barriada a paso acelerado, el corazón latiendo a mil por segundo, parecía que se le salía. Se sentía extraño, el corazón solo se le sale cuando va a las comunidades y se encontraba con la gente, cuando se abraza con los vecinos, cuando comparte el dolor con los más desprotegidos, y cuando besa a la Flaca. Eso no lo eximía de pensar que era Cristina la que tenía que ir a su encuentro, me hace ir ahí, a ese barrio de burgueses rezonga en voz alta mientras camina. Le voy a decir todo, no me voy a callar nada, voy a hablar de la minería, de los Pueblos de la Tierra, de la burocracia sindical. No vamos a mencionar todos los temas de la agenda de nuestro Flaco, vamos a dejarlo para después.

Ahí está nuestro Flaco arrojado al mundo, a la realidad. Camina en dirección a la parada del colectivo. Hoy más que nunca nuestro Flaco es futuro, posibilidad, es un ser que está eyectado hacia el futuro. Todo es futuro en nuestro Flaco. Y nosotros también, somos miles de posibilidades, en todas ellas está la muerte, podemos morir. Pero nuestro Flaco no va a morir, tiene una cita impostergable con el Destino. No puede morir. El Flaco es Vida, Historia y Futuro los tres al mismo tiempo, caminando mientras se dirige a un encuentro fundamental.

El Herman toma la coster 52 al Carmen, el barrio donde está ubicada la ampulosa embajada Argentina en El Salvador. Empezó el invierno y empezaron las lluvias., por eso le habían ofrecido que un auto lo pasara a buscar. Pero no aceptó, necesitaba el tiempo que dura el trayecto para pensar, y además no quería que la barriada lo viera subirse a un auto de lujo. La madre de las incoherencias. Necesitaba ese tiempo para repasar en su cabeza frases que no quería olvidar, aunque sepa que una vez que esté frente a Cristina, las palabras brotarían de su lengua como si fuera un profeta del antiguo testamento. Siempre le pasó eso a nuestro Flaco. Desde muy pequeño, aún cuando era tartamudo y le daba vergüenza hablar en público, cada vez que lo hacía sentía un fuego por dentro, nada más y nada menos que la presencia de Dios poniendo sus palabras en su boca. Siempre confió en ese don, hasta llegando al punto de abusar de él, ir a exámenes sin estudiar o a charlas sin preparar ni una sola palabra. Pero hoy no, era demasiado importante. También necesitaba ese tiempo para rezar.

Se baja en la parada "del mango", el Flaco ¿Quién si no?, a esta altura ya es una obviedad. Recuerden, es Nuestro Flaco, un Flaco como cualquier otro, pero el Nuestro, de Nosotros. Hoy cuando se levantó tenía proyectadas una serie de actividades, la más importante era ir a nadar con el Gringo. Recordemos: llega de nadar, suena el teléfono, lo invitan a la embajada, encuentro con Cristina, colectivo. Ahora nuestro Flaco ya bajó del colectivo y camina la media cuadra de distancia que tiene que recorrer hasta llegar a la embajada. "Tendría que haberle dicho a Cristina que ella fuera a verme a mí" (no se puede poner "piensa el Flaco" porque no estamos en su cabeza, no somos un relator omnisciente, no somos Dios, así que ponele que de los nervios lo diga en voz alta) .

Tendríamos que apurar un poco el relato por qué sino no terminamos más. Corremos el peligro que se transforme en un relato eterno, o que un simple post en un blog devenga en un libro, ¿se imaginan?. El Flaco, Conversaciones Irreverentes con Cristina Kirchner. Ah , no?. ¿Qué ya existe?. Sigamos.

En esa media cuadra que camina observa las de los ricos de la zona, hay mucha seguridad, eso lo sabemos, San Salvador es una de las ciudades con mas tasa de homicidos por cantidad de habitantes en todo el continente. Le gustan los árboles que se erigen a su costado, entre los caserones. Ya divisa el palacio donde está la embajada, adentro está Cristina, la presidenta de su país, o de su anterior país, ahora su país es El Salvador. Entra a la embajada, un policía con una amatralladora lo recibe en la puerta. El embajador gana 20 mil dolares mensuales, los cónsules
ganan 12 mil cada uno, la secretaría, la que hace todo el trabajo, gana 700 dólares, el Flaco cobra 300 dólares mensuales.

-Después me dices si la secretaria es bonita, suerte. -le había dicho el Gringo al Flaco mientras se estrechaban en un abrazo fraterno, esos abrazos con amigos entrañables, abrazos que uno quiere que duren toda la vida.

El Herman, perdón, nuestro Flaco, sabía que la secretaria no está buena. No es la primera vez que va a la embajada, ya fue varias veces a realizar todo tipo de trámites burocráticos.

-¿En que le puedo ayudar? -pregunta la dulce voz de la ya no tan hermosa secretaria de la embajada.
-Si, mi nombre es Francisco Bos, vengo a entrevistarme con Crist...
- Ah! Francisco, si, si. -la morocha le sonrie. No sabemos por qué. el Flaco se jugó con una camisita y un jean, estaba bastante presentable. ¿Se reiría de la abertura entre los dos dientes frontales?. O quizás, simplemente la secretaría estaba contenta de ver "uno de los suyos", un muchacho del pobrerío de El Salvador.
- Toma asiento, Francisco que ya lo anuncio.

La secretaria toma el teléfono y anuncia al Flaco. El Flaco se sienta en un sillón, ojea la última edición de Le Monde Diplomatique que había sobre una mesita ratona mientras espera.
- Sr. Francisco, pase, la Presidente le espera.


5 comentarios:

  1. estoy seguro, seguro, que hay un az bajo la manga.
    uno de cada lado.
    uno de esos aces que se sacan en momentos extremos, comp pruebas que puedan dar un giro a los dialogos irreverentes...
    seguro que lo hay, este tan francisco debe tener en algun lugar aquella carta abierta... y la cristina... la cristina pues... tiene el suyo!

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  2. llama la atencion el manejo de las geografias y del lenguaje salvadoreño (caliche) que tiene el escritor-oyente-lector de este dialogo!

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  3. por favor, queremos ver como le entra a lo fuerte!!! para cuando la primera parte del dialogo!! se transformara en cartas entre cristina y ese tal francisco??

    quien sabe

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  4. que decirte de los dialogos irreverentes con la Sra Presidenta...

    Una vez me dijeron que el evangelio de Juan era distinto a los demas porque Cristo sabia que iba camino a la glorificacion, era una especie de 'Evangelio de la Glorificacion', por eso el sabia todo el tiempo lo que esta por venir.

    Leer los dialogos del Flaco (el nuestro, obvio) me hizo acordar a eso...

    Es como que el Flaco esta todo el tiempo un paso adelante y no caera en la trampa.

    Sera asi?

    O sera acaso mas mortal?, Mas parecido al de los sinopticos?

    yiyo

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  5. Chico Andy, es la una dela mañana y estoy con el yiyo leyendo la historia del Flaco. Esta vez no te voy a bardear. Me encanto el relato, gracias...
    mmmuuuaaaaacchhh! beso

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