jueves, 14 de octubre de 2010

Escribe el Herman: Carta abierta al mundo que ha nacido

Dejamos escrito de nuestro gurú y guía, el gran Herman:
Hermanos y Hermanas...

después de mucho tiempo, comparto algo, en carácter de confidencialidad.
lo hago, porque la única felicidad verdadera es la compartida, y porque solo en esa dimensión comunitaria podemos seguir creciendo y soñando...

a los que están lejos, y a los que están cerca, entenderán que "ya esta llegando" y "ha llegado" eso Otro...

Les dejo un abrazo y este escrito muy viceral...

A mas de 500 años... a mas de 200 años... a mas de 30 años... aqui viene la flor!

Francisco - Herman - Bosch

pd: en unos días envío otras cositas que andan por ahí...

 


Carta abierta al mundo que ya ha nacido



Gracias por sus ojos...


A los que antes de ser sangre, fueron esperanza,
y después de eso, son vida nueva


Resulta imposible guardarlo para uno. Hay realidades que solo en su dimensión comunitaria cobran su verdadera vitalidad. Y es por eso que hoy, después de algún tiempo, me veo forzado maravillosamente a hacerlos parte de esto, en lo que ya son parte y protagonistas...


La realidad de nuestra venas, se han vuelto cada vez mas abierta y en consecuencia cada vez mas sangrantes y cada vez mas vivas. La mentira se mira a la cara, a cotidiano, con la verdad. El dolor, saca a relucir su mejor sombrero de dignidad, frente a un mundo utilitarista y bastardo. En las calles de la necesidad se pasea la opulencia, jugando al sin sentido de la indiferencia... en este contexto, que desgarra a cualquier corazón humano, “se mira” lo otro que es tan nuestro. Lo posible se ha vuelto real, sin que eso ocupe la tapa de ningún periódico burgués... pero nosotros si lo hemos visto.
Por esto, hoy solo me sale dar gracias “por esos ojos”, que saben mirar lo transparente del amor. Mientras el mal y sus lacayos (los malos pues), creen estar calibrando nuevamente sus maquinas de mentira y desarrollo, de muerte y de prepotencia, aquí por lo bajo, la verdad estalla en miles de flores.


Esta, la revolución del capullo, de la flor que en silencio gesto sus miles de colores, esta estallando en su maravillosa belleza. Los “ojos” de los que creen y se la creen, brillan desorbitados por el recién nacido. La flor del escandalo se luce por lo bajo, no solo como esperanza para el camino, sino como verdad irrefutable que ha irrumpido en la historia...


Y esto, lo digo porque he sido testigo: unos niños con capacidades diferentes que construyen sus puentes, y lo hacen ellos, sin que nadie los mande, y que viven el “juntos si podemos”; una comunidad de mujeres que vive de la fe inquebrantable frente a los poderosos y miran la belleza de “nuestra Iglesia”; unos vecinos bullistas que miran el mañana con mirada desafiante y que saben cuidar sin haber sido cuidados; un loco internacionalista que supo ver “los tiempos de libertad”; grupos de facilitadores de formación comunitaria que aprenden enseñando y nacen nuevos; una compañera de camino, en la que miro mis ojos, sin ser mios; unos compañeros de trabajo compartido, en donde la opresión solo ha sido la excusa para ponernos de acuerdo; un carpintero amigo que vio el reino que muchos esperaban; unos que sonríen bajo la lluvia y que se dan la mano para caminar... y muy muchos otros y otras, que saben de camino y de puertos.


Hoy escribo desde ese lugar del mundo: desde el otro mundo que ya llego. Me resigno hoy y para siempre,a creerle a los adultos, a “los profetas de calamidades” que solo nos auspician mas miseria. Hoy declaro que no creo mas en esas mentiras, porque “he visto y oído” el mundo soñado... porque ha dejado de ser un sueño para convertirse en la obra de nuestros corazones y nuestras manos.


Gracias en fin, a sus ojos, que son sus entrañas, sus cabezas, sus corazones... el nuevo ser humano que creció escondido en la resistencia digna y que hoy a parido otro mundo. No hay retorno posible, porque solo los de abajo vemos la maravilla del misterio...


El gran monstruo estaba en nuestros corazones. La lucha que vio el mundo, solo escondía la verdadera lucha que era contra el corazón de piedra. Los que ganaron, ya tienen “los ojos” de lo Otro.
Gracias a esos y esas valientes... gracias porque se nacieron a la vida, y en eso, nos nacemos todos y todas. Gracias...
Y ahora, a reír e intentar entender los gritos del recién nacido. Real y vivo, llego para quedarse.


Francisco – Herman - Bosch
8-10-2010
Para el latinoamericano que nos movió a buscar y
el carpintero que nos enseño a trabajar




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