miércoles, 25 de agosto de 2010

Silencio por Sangre (Primera Parte)

Un libro imprescindible en este tiempo político y cultural que estamos viviendo es el de Daniel Cecchini y Jorge Mancinelli, se llama "Silencio por Sangre" y fue editado hace unos pocos meses por el diario Miradas al Sur. Está practicamente agotado pero por algún lado se consigue,  y lo mejor es que su valor es de solo $10. Si hay algún mendocino leyendo le cuento que lo ví la semana pasada en un kiosko de Mendoza capital sobre la calle peatonal. Marplatenses sepan que en el kiosko de Av. Tejedor y Rejón todos los días que paso veo 2 copias.


A continuación transcribo textual el testimonio de Lidia Papaleo, la viuda de David Graiver, quien fuera torturada para lograr que se desprendiera de sus acciones de la empresa Papel Prensa SA. En el próximo post voy a compartir con ustedes el desgarrador relato de Jacobo Timerman, padre del actual canciller argentino y twittero empedernido. El motivo de la inclusión del relato de Timerman es poder tomar algún tipo de noción de lo que ha atravesado una persona torturada por los que durante la década del '70 han jugado a ser los dioses de la vida y de la muerte. Por último un interesante verdadero y falso sobre cómo Clarín, La Nación y La Razón se apropiaron de la Papel Prensa.





EL TESTIMONIO DE LIDIA PAPALEO


El jueves 20 de mayo de 2010 -33 años después de ser despojada de las acciones de Papel Prensa que les pertenecían a ella y a su hija, María Sol- Lidia Papaleo de Graiver pudo estar cara a cara con los actuales accionistas de la empresa.
Papaleo de Graiver y el ex propietario del diario La Razón -hoy en manos del Grupo Clarín- José Pirillo habían sido invitados por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a exponer ante el directorio, una vez finalizada la asamblea, en el marco de una fuerte confrontación con los accionistas privados mayoritarios de Papel Prensa por el manejo abusivo en el mercado del papel para diarios, irregularidades y presuntas maniobras de corrupción. el orden del día original preveía discutir los estados contables del primer trimestre del año, la oposición de la mayoría de los representantes de los accionistas privados a que los delegados estatales accedan a determinada información sobre la gestión de la empresa y la ampliación del número de directores independientes, quie dejaría en minoría al Estado Nacional a la hora de fijar el precio de papel.
Pero Moreno fue mas allá (NdB: por eso le dicen patota, vió?) y, una vez finalizada la asamblea, invitó a los presentes a escuchar los testimonios de Papaleo y Pirillo. "Hay una oscuridad total acerca de cómo los actuales accionistas adquirieron las acciones en el marco del terrorismo de Estado", manifestó en realación con la maniobra por la cual, en noviembre de 1976, Clarín, La Nación y La Razón, se quedaron con la porción mayoritaria de las acciones de la principal productora y proovedora del 75% del papel de diario que se utiliza en el país.
Los representates de Clarín se retiraron de la sala antes de que Lidia Papaleo comenzara a hablar, aunque siguieron su testimonio desde un salón contiguo.
Fue la primera vez que Lidia Papaleo habló, desde su secuestro, sobre el traspaso de las acciones de Papel Prensa. Así rompió un silencio de más de tres décadas. Su testimonio permite, por un lado, reconstruir las circunstancias en que fue obligada a desprenderse de la propiedad de la empresa y, por el otro, conocer los nombres de algunos de los civiles -directivos de los diarios Clarín, La Nación y La Razón en la década del '70, algunos de los cuales ocupan todavía esos sillones- y de los militares que participaron del despojo.
Por su valor documental, se ha preferido transcribi gran parte de la desgrabación de esa reunión para, más adelante, volver sobre las personas allí nombradas y estableces una secuencia mas ordenada de los hechos relatadas por la viuda de Graiver.


Guillermo Moreno: -Vamos a escuchar un minuto a la señora Papaleo de Graiver.
Lidia Papaleo de Graiver: - Creo que el interés de todos es saber cómo se hace la maniobra económica de estafa, y sinceramente, no voy a hablar de eso. Yo era una persona muy joven. Un día, se mata mi marido y regreso a la Argentina -porque me dicen que era lo conveniente-, sola con una hija de un año. Pero ya antes en México, empiezo a recibir amenzas, primero telefónicas. Allá concurrí a la Policía...
Moreno -¿Por qué no le dicen al señor Aranda [Héctor Mario, director de Papel Prensa por Clarín y socio de ese Grupo] que se acerque así escucha mejor? Se está asomando como un fisgón.
Papaleo de Graiver: - El trabajo mas duro que tuve fue tratar de salir viva de la cárcel y sin resentimientos. Conocí allí una gente extraordinaria que me ayudó mucho, compañeras, gente que no estaba en mi medio. Yo no había sido militante de nada, lo único que me importaba era la psicología. Me había casado con el hombre de mis sueños, del que me había enamorado a los 14 años. Volví a la argentina y encontré que tenía que vender todos los bienes. Ayer leí en la parte principal del diario la Nación -que es el único que leo- que se referían al tema del judaísmo. Eso era real. A mí me dijeron que tenía que vender todo, absolutamente todo, a gente del país que no fuera judía.
Eduardo Alberto Lohidoy (abogado especializado en medios de comunicación y socio del estudio Sáez Valiente, que atien al Grupo Clarón): -¿Quién le dijo?
Papaleo de Graiver: -La gente que me vino a ver.
Lohidoy: -¿Quienes?
Papaleo de Graiver: -Me vinieron a ver coroneles e incluso fui a ver al ex presidente de la República (se refiere a Alejandro Agustín Lanusse) para que me recibiera y no ayudara a llegar a Videla por las amenazas que tenía. Y todo esto consta. Todo el que se te ocurra.
Lohidoy: -¿Eran todos militares?
Papaleo de Graiver: -Sí, militares y gente política. Fui a ver a (Ricardo) Balbín porque era amigo de mi padre y a (Antonio) Cafiero porque era amigo de mi hermano. Primero lo ví en la cárcel...
Lohidoy: -Es decir, militares y civiles.
Papaleo de Graiver: -Así es. Ví a todo tipo de gente para tratar de parar toda esta situación y la amenaza de sacarme a mi hija.
Julio César Saguier (presidente de Papel Prensa, del diario La Nación): -¿Balbín y Cafiero también le dijeron que tenía que vender?
Papaleo de Graiver: -No, por eso no los nombré. Los que me decían que vendiera era gente que estaba en el poder, y todos los políticos no estaban en el poder en ese momento. También fui a ver a Lanusse, quien me recibió muy bien porque yo había atendido a una de sus hijas. Pero todos me decían que tenía que vender y claramete a gente argentina no judía. Cuando surgió esto de Papel Prensa fui a ver al señor (Guillermo) Moreno porque consideré que había llegado el momento de enfrentarme con la verdad. Personalmente siempre luché con la verdad y la sufrí, pero no la enfrenté, en primer lugar porque viví treinta años de miedo. En el año '89, a nosotros nos sacaron 16 millones de dólares -que todavía no nos habían dado- para entregárselos a [Jorge] Born en un juicio totalmente insólito con comprobaciones totalmente insólitas.
Alberto Jorge Gowland Mitre (síndico): -¿La idea de Papel Prensa de quién fue?
Papaleo de Graiver: -Hay una idea general de [César] Doretti y [César] Civita a quienes yo conocí. Civita era un gran empresario y David [Graiver] se las compra y queda él solo. Toda la gente dice que [José] Gelbard tenía que ver y en realidad es todo lo contrario. Gelbard detestaba la idea de Papel Prensa, no quería saber nada.
Lohidoy: -Cuando usted vende, ¿fue forzada? ¿En qué condiciones vende más allá de las sugerencias?
Papaleo de Graiver: -Fui forzada a vender todo. No hubo sugerencias, fue "firmás o te mato".
Lohidoy: -¿Así decían?
Papaleo de Graiver: -Yo desaparecí y todo lo que pasó fue estando desaparecida. También firmé en La Plata estando desaparecida. Hice los careos con [Jacobo] Timerman y todo lo relacionado con la Opinión estando desaparecida, porque desde el Departamento de Policía me llevaban a declarar envuelta en una manta gris, porque estaba totalmente quemada, perdí mis pechos, mi abdomen y también mis genitales durante la tortura y me operaron en la cárcel de un tumor cerebral por los golpes que recibí. Al salir de la cárcel seguí viviendo todo esto, me siguieron amenazando, tuve que intervenir el teléfono y la situación siguió, siguió y siguió.

Lohidoy: -¿Usted vendió antes o después de que estuvo en la cárcel?
Papaleo de Graiver: -Yo vendí antes y durante. Seguí saliendo. En la cárcel ya estaba legal, me sacaban y me traían desaparecida para firmar y hacer el careo continuo. En una oportunidad fui a una casa donde había dejado las acciones de La Opinión -yo tenía todas las acciones de La Opinión-. Fui a ese lugar con un señor que era mi torturador -si bien eran varios y Darío Rojo, que era uno de ellos, ya semurió- y estaban presentes [Miguel] Etchecolatz y [Ramón] Camps. El otro que estaba presente, que no era policía, se llama Cozzani y era el encargado de torturarnos. A mi lado murió mucha gente, incluso niños, porque traían a los padres y si no hablaban, mataban a sus niños. También violaban a todo hombre que entraba -que supuestamente era homosexual-; me preguntaban a mi, que en algunos casos sabía que eran homosexuales pero decía que no, y los violaban hasta matarlos.
Moreno: -Esta historia, los que tenemos edad, la vivimos; es una historia tremenda que me parece que es oportuno recordarla. Lo relevante de todo esto es que alguien, en ese clima, pueda apropiarse de una empresa. De los que estuvieron esa reunión con ella algunos están vivos. Esto es la realidad. Podría contar la reunión con [Héctor] Magnetto y algunos otros que están en las oficinas. Esto es lo relevante.
Papaleo de Graiver: -Yo estaba en esa reunión. Estaban mis suegros, separados con mi hija, y yo estaba en otra mesa y se me acercó un señor...
Saguier: -¿Cuándo fue eso? ¿Fue durante la dictadura?
Papaleo de Graiver: -Después de que llegué en 1976. Mi marido murió en agosto de 1976 y yo fui a esa reunión. Estaba un señor que yo no conocía, porque yo habí hablado con un señor de La Nación, muy alto, Carlés...
Saguier: -Campos Carlés [Presidente de Fapel S.A., el sello de goma que sirvió para firmar el boleto de compraventa de las acciones de Papel Prensa que pertenecian a la familia Graiver y Rafael Ianover].
Papaleo de Graiver: -Había hablado siempre con él. me citaron a esa reunión. Yo siempre he dhico que me acuerdo más de los ojos y de la cara de Magnetto que de la de mis torturadores. Me dijo que tenía que firmar.
Saguier: -En el momento del que usted habla, ¿Estaba con Carlés?
Papaleo de Graiver: -En el momento que me habló, yo estaba sola con él. Era un lugar del diario La Nación muy grande, había un escritorio con una mesa. Mis suegros estaban por allí y yo estaba por acá. No teníamos contacto. Al día siguiente, nos reunimos de nuevo y [Bernardo] Sofovich, que era de Clarín, me llevó a la salida -estaba un contador mío- y me dijo: "¿Usted sabe como fué la historia de Clarín? Usted ahora se va de acá. Tome un avión donde pueda y que después alguien se ocupe de su hija, pero vayase ya". Esa noche me scuestraron.
Saguier: -¿Ahí también estaba Carlés?
Papaleo de Graiver: -Yo me acuerdo de Carlés por las características físicas. Yo tuve tumores cerebrales, que me provocaron una amnesia muy grade, sobre todo por la violencia. Los tumores que me sacaron eran coágulos que se desprendieron del cerebro a raíz de los golpes. Mi nombre de desaparecida era "La Impura", porque me había acostado con un judío.
Saguier: -¿Ustedes estaban en esa reunión?
Papaleo de Graiver: -Ahí estaba el gordito Mitre de La Nación, Carlés, Sofovich, Magnetto. Estaban todos, pero no juntos. A mí me llevaron siempre a La Nación.
Moreno: -Los que somos mayores sabemos cómo fue esa historia. Los que son menores no sabe que cuando ella dice "te llevan y te traen" es literal, porque te llevaban y te traían. por ejemplo cuando [Rafael] Ianover cuanta cómo lo agarraron, fue a la salida de la Bolsa de Valores. Lo agarraron con el hijo y le dijeron: "Venga: acompañenos", y se terminó.

En mayo de 2010, Moreno denunció también que un ex asesor de la Comisión Nacional de Valores (CNV) participó en los interrogatorios a los accionistas de Papel Prensa que fueron detenidos en marzo de 1977. En este organismo confirmaron que a partir de una inverstigación realizada por su presidente, Alejandro Vanoli, se comprobó que efectivamente existió un funcionario de estrecha confianza del entonces titular de la CNV, Juan Etchebarne, que cumplió tareas en centros clandestinos de detención a pedido del Comando del Primer Cuerpo del Ejército. A raíz de su "eficiente desempeño", el Coronerl Roberto Roulandes, jefe del Estado mayor del Ejército, le hizo llegar al funcionario de la CNV, por intermedio de Etchebarme, una calurosa felicitación. El funcionario torturador asistió a las dos asambleas de accionistas de Papel Prensa realizadas en diciembre de 1977 con motivo de los cambios originados en la propiedad de la empresa.
La complicidad de civiles y militares para apoderarse de Papel Prensa -secuestrando y torturando a sus propietarios- empezaba a así a salir a la luz.



1 comentario:

  1. [...] El informe completo tiene 218 páginas. Yo no lo voy a leer completo ni por casualidad, para eso leí el librito de Cecchini y Mancinelli . [...]

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