miércoles, 21 de julio de 2010

Mas voces bancan a Nicolás Alessio y el Matrimonio Igualitario

A pedido del autor, que además es amigo de la casa, publicamos la nota que hace en defensa de Nicolás Alessio.


Además recordamos a todos que hoy a las 18:00hs  es la promulgación de la Ley de Matrimonio Igualitario, en Casa de Gobierno, mas precisamente en la Galería de los Patriotas Latinoamericanos del Bicentenario.



EN IMPOTENTE SOLIDARIDAD



Este lunes pasado (NdB: lunes 12/7) me enteré por los medios que al sacerdote cordobés Nicolás Alessio, se le iniciaba un juicio canónico y se lo separaba de sus funciones ministeriales por pronunciarse ‘públicamente’ a favor de la ampliación del Matrimonio Civil. Conozco a Nicolás y doy fe de su consistencia teológica, de su fidelidad a la búsqueda del Reino y su justicia, y de su libertad para pensar y hacer pensar a los demás.


Agradezco la valentía de este sacerdote, que rompiendo la ‘obediencia debida reclamada’ (me da escozor utilizar esta terminología) salió públicamente a decir lo que la mayoría de los bautizados ‘por sentido común’ pensamos: que la moral sexual de la Iglesia no se corresponde con los tiempos actuales. Que le falta rigor científico y honestidad intelectual.


A los curas que nos avergüenzan ante la humanidad y cuyos delitos claman al cielo, la Iglesia los ampara y les permite continuar con sus oficios. Por el contrario, a un cura que se pone del lado de las minorías excluidas y disiente, se lo separa de su ministerio y se lo aparta de la comunión eclesial.


Dado como están las cosas, el sentido común me dice que si Jesús se filtrara en estos días y tomara partido en este debate, terminaría colgado en la catedral metropolitana. Y en nombre de Dios.


Me dice también el sentido común, que tarde o temprano ese mismo Jesús resucitará sobre la tumba de este modelo de Iglesia cada vez más cercana a Von Wernich y a Grassi… y cada vez más lejana de Nicolás.


Diego Sánchez
Prof. Teología


1 comentario:

  1. Creo como bautizado y seguidor de Jesús y su propuesta de vida evangelica que como iglesia algunas veces excluimos a muchos seres humanos, sin importarnos su dignidad, pero creo que el cambio comienza en cada uno de nosotrso cuando aprendamos a aceptar las diferencias

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